Cómo hacer contenido para tu negocio sin convertirte en un creador a tiempo completo

Hacer contenido es una tarea clave para darle visibilidad a tu negocio. No hay duda. Pero tampoco hay dudas de que puede convertirse en algo agotador y desgastante. Y tú sólo quieres tener un negocio, ¿verdad? No eres (necesariamente) un “creador de contenidos”.

Pero primero lo primero: ¿qué rayos es el contenido?

Y es que vale la pena aclarar eso en primer lugar porque creo que hay mucha confusión al respecto.

Contenido no es solamente grabar videos. Y mira cómo te lo estoy diciendo: NO ES SOLAMENTE GRABAR VIDEOS.

Aclarado esto, el contenido es cualquier pieza de información que circula por Internet. Por supuesto, que fuera del ámbito digital también hay contenidos, pero aquí únicamente me voy a referir a lo que encontramos en Internet.

Entonces, el contenido viene en forma de posts de redes sociales, newsletters (boletines que se envían por correo electrónico), artículos de blog (como este que estás leyendo), e-books, gráficos, podcasts y… videos. 

Tal vez se me estén escapando otros formatos, pero vamos a dejarlo acotado a eso para simplificar la explicación.

A continuación, te voy a dar mis consejos de cómo hacer contenido sin que se convierta en una tarea extenuante.

Planifica tu contenido

El mayor error que he visto en las organizaciones con las cuales he trabajado, inclusive, lo que he observado en otros, es que no planifican el contenido.

Y no me refiero a que debas tener la creación de contenido planificada a años vista. Eso tiene más sentido en grandes organizaciones debido a cómo funcionan.

Sin embargo, como siempre lo digo: que tú tengas un negocio pequeño o mediano, que seas una PYME o un profesional independiente no es excusa para no planificar (aunque sea una mínima cosa).

Para que la creación de contenidos no sea una tarea indeseable, que te quite tanto tiempo, te voy a decir lo que quizás has escuchado ya: debes tener un calendario editorial mensual. Esto es necesario para saber qué se va a publicar y con cuánta frecuencia. De esta manera no tendrás la cabeza ocupada pensando “¿Qué voy a publicar hoy”?

Sé que no es fácil. Pero, si quieres tener un negocio con visibilidad y captar posibles clientes, debes apartar tiempo para esto. Es el precio a pagar.

Pensar con estrategia el contenido

Lo anterior es importante, pero de nada te sirve si no construyes tu casa en suelo firme. 

Con esto me refiero a la estrategia.

Desde mi perspectiva, esta debe responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Quién?
  • ¿Por qué?
  • ¿Para quién?
  • ¿Qué?
  • ¿Dónde?
  • ¿Cómo?

¿Quién?

Debe responder a ¿quién eres?, es decir, la misión, los valores de tu negocio.

¿Por qué?

¿Cuál es el objetivo de crear contenidos? No puede ser “es que quiero ser viral”. Querer ser viral porque sí, es una grandísima estupidez. La viralidad no puede ser un objetivo a perseguir. Tu contenido podría hacerse viral, pero aún así no dejarte ni un centavo. 

Déjale eso a los “influencers”.

Además, la viralidad no se decreta. Puede suceder o no. Ella no depende totalmente del creador.

Un objetivo sensato podría ser “captar X cantidad de potenciales clientes en un periodo de 3 meses a través del envío de la newsletter semanal con X tema de contenido”. 

Crear contenido por crear contenido, o por “ser viral” no tiene mucho sentido. Si tienes un negocio, claro.

¿Para quién?

Esta pregunta debes responderla con tus clientes. ¿Quiénes son? ¿Dónde están? ¿Cuáles son sus dolores?

Aquí no vale únicamente un estudio demográfico. Debes crear tu “buyer persona”, es decir, un prototipo de cliente basado en los datos que ya tienes sobre tu público objetivo.

Mis servicios, por ejemplo, no son para todo el mundo. Me interesa un público específico: pequeños y medianos negocios, profesionales independientes y también oenegés que tienen dificultades para comunicar lo que hacen y, por ende, su propuesta de valor no es visible.

No hace falta pagar estudios de mercado carísimos para investigar a tu público. En este episodio de mi podcast te lo explico mejor.

Esta parte es determinante, porque de ella depende hasta la manera de comunicar. No estoy descubriendo el agua tibia. Ya lo han dicho los copywriters.

¿Qué?

Se refiere a lo que vas a publicar, según los criterios anteriores.

Aquí no hay recetas rígidas, que es lo que venden muchos. El mismo plan para todo el mundo. 

“Tienes que hacer tiktoks”. Pero resulta que ni tu público está ahí ni te gusta hacer eso.

“Es que tienes que mandar newsletters”. Pero resulta que ni a tu público le gusta leer, ni a ti escribir.

Son casos extremos, pero es para que lo puedas visualizar.

¿Dónde?

Se refiere a los canales

Es similar a lo anterior. Ubicados los formatos, piensa en dónde se pueden distribuir según los gustos de tu público y lo que vendes.

¿Tu producto o servicio se presta más para videos? Pues, videos serán. ¿Duración corta o larga? ¿O una combinación de ambas? Ahí tienes a YouTube, TikTok y los reels de Instagram.

¿Que se presta más para el formato largo? Pueden ser artículos de blog, newsletters, podcasts, etc.

Cada caso es particular. Si bien hay variables comunes, no hay una receta para todo. No la puede haber. Eso es lo que te quieren vender.

¿Cómo?

Esta pregunta la debes responder con tu disponibilidad de recursos, tanto personales o de estructura, como de tiempo y dinero.

¿Qué capacidades tienes tú o tu negocio? ¿Es viable producir videos para abastecer una frecuencia diaria? ¿Puedes producir X cantidad de artículos, con tu voz institucional, cada X tiempo? ¿Te gusta hacer esto? 

Y si no tienes estos recursos, ¿puedes delegar esta tarea? ¿Tienes plata suficiente para eso?

A rasgos generales, esta es la base que todo negocio debería tener para hacer contenido. Es casi un ejercicio de introspección, pero que es necesario para construir una estrategia sólida, y no algo salido de las tripas porque es que “así lo está haciendo todo el mundo”.

Conclusiones

Hacer contenido para un negocio puede convertirse en un dolor de cabeza si no se hace bien.

Hay mucha confusión en torno a ello porque hay gente intrusa recomendando cosas para todo el mundo, esclavizando a la gente a maneras de hacer contenido que no necesariamente aplican para todo tipo de negocio.

Y es por eso que hay dueños de negocio agotados, odiando la creación de contenidos.

Necesitas hacer contenido con estrategia, responder preguntas antes de lanzarte a publicar cualquier cosa. Ah, y te haría bien escuchar a los que sí saben. Desconfía de todo aquel que te prometa resultados milagrosos.

Otra cosa: la inteligencia artificial generativa (ChatGPT, Gemini, Claude, etc.) puede ayudarte muchísimo, sobre todo en la aceleración de procesos e investigación, pero no deposites una confianza ciega en ella. El factor humano es importantísimo. Porque conectamos con humanos y sus historias, no con máquinas. Y eso en un negocio es clave. 

Si necesitas dar ese primer paso para una sólida estrategia de contenidos, reserva una hora de asesoría conmigo. Más información, aquí.

Preguntas frecuentes sobre hacer contenido para tu negocio

¿Hacer contenido significa grabar videos?

No exclusivamente. Contenido es cualquier pieza de información que circula por Internet: posts de redes sociales, newsletters, artículos de blog, e-books, gráficos, podcasts y también videos, entre otros formatos.

¿Por qué necesito un calendario editorial si mi negocio es pequeño?

Tener un negocio pequeño o mediano, ser una PYME o un profesional independiente no es excusa para no planificar, aunque sea lo mínimo. Un calendario editorial mensual te permite saber qué se va a publicar y con cuánta frecuencia, para no andar pensando «¿Qué voy a publicar hoy?».

Es que quiero ser viral. ¿Cómo lo hago?

Querer ser viral porque sí es una tontería. La viralidad no se decreta, no depende totalmente del creador y, aunque tu contenido se haga viral, puede que no te deje ni un centavo. Un objetivo sensato sería, por ejemplo, captar X cantidad de potenciales clientes en un periodo de 3 meses a través de la newsletter semanal.

*Este artículo fue completamente escrito por un ser humano (o sea, yo). Sólo usé la IA generativa para ayudarme a planificar el contenido y generar las preguntas frecuentes.

Cómo mantener viva una campaña de ayuda cuando la emergencia ya no es noticia

Impactado por los dos terremotos que golpearon la costa central de Venezuela, empecé a buscar, tal como lo hicieron mis coterráneos dentro y fuera del país, de qué forma podía ayudar desde lo que mejor sé hacer.

Afortunadamente, trabajo para una ONG cristiana de alcance internacional que tiene un fuerte vínculo con mi país. Así que Dios puso en mi camino una tarea: participar en la reorientación de un programa que ya existía para añadir la captación de fondos de ayuda a los afectados por el doblete sísmico.

Pero la tarea no sólo consistía en montar la página en la web, con la información de contexto y el enlace para donar. El otro requisito era mantener viva la campaña, desde el punto de vista noticioso.

Y eso era crucial. La persona de la organización que me encargó esta tarea me lo hizo saber: en otras situaciones, la gente ha preguntado si ya se había resuelto todo, si la emergencia había pasado, pues no habían escuchado más nada en los medios de comunicación.

El flujo noticioso cambia con los días

Como debes saber, siempre que ocurre una tragedia de estas magnitudes la atención de los medios es continua. Y no me refiero únicamente a lo que se ve en televisión. Es también lo que se publica en plataformas ahora más influyentes: las redes sociales.

Pero eso durante los primeros días o semanas. Todo depende del tamaño de lo ocurrido y, por supuesto, de la cercanía. Eso es básico en periodismo y, por supuesto, elemental desde  la psicología humana.

Y si ya lo que ocurrió en las primeras horas y días fue terrible, lo que viene después es aún peor. Silencio. Todo el mundo se emociona al principio, y reporta lo que está ocurriendo, y acude en masas a los centros de acopio. Pero una vez apagadas las cámaras, la emergencia se diluye, se hace parte de lo cotidiano. Ya vendrá otra en la cual ocupar la atención…

Así que la página de aterrizaje o landing page, como se le conoce en el argot del marketing digital, la publicamos varios días después de la tragedia. Escribí la información de contexto e incluí una sección de noticias titulada “¿Qué ha pasado hasta ahora?”. Todo esto en inglés, pues la ONG tiene su sede en Estados Unidos y se dirige a un público internacional.

Al principio, precisamente por el gran caudal noticioso que fluía, la actualizaba diariamente. Luego, pasamos a hacerlo de manera semanal, eso sí, recopilando información cada día.  

Mi metodología para mantener viva la campaña

Esto que he estado haciendo es lo que se conoce como “curación de contenidos”.

Curar contenidos significa revisar y seleccionar información confiable y relevante. Es una tarea que debe hacerse con criterio. Y lo siento por los fans de la inteligencia artificial generativa, de las automatizaciones omnipresentes y de los agentes que lo hacen todo. Hasta el momento, esto es algo que debe pilotar un humano, y mucho mejor si detrás de todo ello hay un periodista.

Los periodistas estamos entrenados para separar el grano de la paja y tenemos un olfato para dar con la noticia. Así que esta es una ventaja.

“Ajá, Moisés, ¿entonces esto significa que no se puede usar la IA en el proceso?”. No, yo no he dicho eso. Al contrario, la IA puede ser una gran aliada para la curación de contenidos en campañas de recaudación de fondos. Lo que pasa es que no podemos dejar que lo haga todo por sí sola (mucho menos si es para una campaña de ayuda humanitaria).

Bien, para ejecutar este trabajo me armé con las siguientes herramientas:

  • Las listas de X.
  • Gems de Gemini (la IA de Google).
  • Gemini Notebook (otra aplicación de Google potenciada con IA).

Las alertas de Google es un producto del gigante de Internet que ya tiene sus años en el mercado. Es supersencillo de configurar: le das unas palabras clave, por ejemplo, “terremotos en Venezuela”, le indicas una frecuencia (diaria, por ejemplo) y recibes en tu correo todo el contenido que consigue en 24 horas con la palabra clave. Es como poner al buscador en automático.

Las listas de X (otrora Twitter) es una funcionalidad que prácticamente nació con esta red social. Consiste en listas que tú creas con cuentas relacionadas con un tema o sector. En este caso, lo que hice fue resucitar una lista que ya tenía de cuentas de medios de comunicación y periodistas venezolanos (y también extranjeros) que cubren el acontecer del país.

Debo confesar que a raíz del cambio de dueño y, por supuesto, de nombre, había dejado de usar esa red social de forma tan asidua. Lo bueno es que aún se consiguen fuentes serias allí. 

En cuanto a las Gems de Gemini, son asistentes que tú creas para que ejecuten tareas rutinarias. Ya hablé de ellas en este artículo. Para esta tarea usé una que desarrollé para traducir textos del español al inglés, con la instrucción expresa de apegarse a la información que le doy. Funciona mejor que el Google Translator de toda la vida, pues incluso me sugiere palabras o expresiones que se adaptan mejor al significado del original. 

Notebook, como su nombre lo indica, es una aplicación en la que creas cuadernos con un tema específico. Te ayuda a “digerir” toda la información que le entregas dándote resúmenes en texto, audio, infografías, mapas mentales, etc.

Para esta curación de contenidos, creé un cuaderno exclusivo para agregar las noticias que voy consiguiendo diariamente. 

Cómo hago la curación de contenidos cada día

De lunes a viernes dedico un máximo de 15 minutos para revisar las noticias. Creo que es importante establecerse un límite de tiempo porque si no se te puede ir fácilmente una hora o más en esto.

Igualmente, le pongo un límite a la cantidad de noticias: un máximo de 3. Si no hay, no hay. No se vale meter información de relleno.

Esa exploración la hago, como te dije, desde el correo al que me llegan las alertas de Google y la lista de X. A menudo Google Alerts recoge informaciones publicadas en Instagram, así que también reviso allí.

Google Alerts no siempre es tan eficiente. Eso tengo que decírtelo. Funciona como la pesca de arrastre, a veces captando información irrelevante o de dudosa procedencia, pero si se tiene el ojo afinado sigue siendo un buen recurso.

Los enlaces a las notas que voy consiguiendo los voy añadiendo como fuentes a Notebook. El cuaderno que creé para esto lo configuré de tal forma que me entregue un resumen semanal, indicando la fuente de la cual extrajo la información y la URL (dirección web).

Hay sitios web que no permiten el rastreo de la IA generativa. Así que, en estos casos, hay que copiar y pegar el texto de la fuente, indicando el origen de la información y su URL. Es lo bueno de Notebook, que puedes subir texto a modo de notas.

Llegado el viernes, le pido el resumen a Notebook. Lo reviso, chequeo que todo esté bien, lo edito, le doy formato, lo traduzco y lo subo a la web.

Conclusiones

Este es mi proceso para mantener vivo, desde el punto de vista informativo, el sitio de la ayuda humanitaria tras los terremotos ocurridos en Venezuela.

Desde luego, seguro que habrá mejores métodos. Pero este ha sido para mí el mejor que he conseguido hasta el momento porque me funciona. De repente, en poco tiempo actualizaré este artículo para decirte que descubrí otra forma más eficiente.

Sin embargo, pienso que no podemos sacrificar, en aras de una productividad mal concebida, principios fundamentales como el criterio humano detrás de cada intervención de la tecnología, en este caso, de la IA generativa.

Algo que es fundamental de este proceso es citar las fuentes. Eso es inherente a la curación profesional de contenidos. Lo contrario sería plagiar la información

Por otro lado, en caso de que te lo estés preguntando, no puedo entregarte una estadística de donaciones ligada a esta actualización de noticias. Los donantes pueden enterarse por otras vías, incluso en una conversación, y no necesariamente dar su aporte directamente en la página.

No obstante, no debes olvidar que un sitio web abandonado es una mala señal: afecta la reputación de una organización y, por ende, la credibilidad.  

Espero que estas ideas que compartí sean útiles para ti. Y si necesitas mejorar tu estrategia de contenidos para tu organización, podemos comenzar con una sesión de 60 minutos

Déjame en comentarios qué te parece este proceso y si te has enfrentado a retos similares.

Preguntas frecuentes sobre cómo mantener viva una campaña de ayuda cuando ya nadie habla de ella

¿Por qué es necesario mantener actualizada la página de donaciones después de la emergencia inicial?

Porque cuando las cámaras se apagan y los medios dejan de cubrir la tragedia, los potenciales donantes asumen que todo ya fue resuelto o que la emergencia pasó. Un sitio web abandonado envía una mala señal que afecta la reputación de la organización y su credibilidad, aunque no puedas entregar estadísticas directas que vinculen las actualizaciones con las donaciones recibidas.

¿Qué herramientas recomiendo para realizar la curación de contenidos en este tipo de campañas?

Yo utilizo cuatro herramientas principales: Google Alerts configurado con palabras clave específicas, las listas de X con cuentas seleccionadas para este propósito, Gems de Gemini para traducciones adaptadas al contexto, y Gemini Notebook para crear cuadernos temáticos que digieren toda la información y generan resúmenes semanales con fuentes y las direcciones web.

¿Cuánto tiempo diario debo dedicar a esta tarea y cuántas noticias publicar por actualización?

Todo depende, pero para esta labor establecí un límite máximo de 15 minutos de lunes a viernes para revisar las noticias y evitar que la tarea me consuma más tiempo. Además, te sugiero limitar la cantidad a un máximo de 3 noticias por actualización. Si no hay noticias relevantes, no publiques contenido de relleno. Al final de cada semana obtienes el resumen semanal de Notebook, lo revisas, editas, le das formato y lo subes a la web.

*Este artículo fue completamente escrito por un ser humano. Sólo usé la IA generativa para planificar el contenido y generar las preguntas frecuentes.

**Crédito de foto que encabeza este artículo: U.S. Marines 24MEU by Lance Cpl. Allison White, Public domain, via Wikimedia Commons. Foto tomada el 28 de junio de 2026.

Cómo crear tu asistente de IA para contenidos con Gemini

Superar el síndrome de la página en blanco no tiene por qué ser un proceso solitario ni costoso. 

Si ya utilizas el ecosistema de Google (Gmail, Drive, Docs, Sheets, etc.), tienes a tu disposición una herramienta potente y gratuita para construir tu propio «segundo cerebro»: las Gems de Gemini (uno de los rivales de ChatGPT).

A diferencia de otras opciones, como los GPT del chatbot más popular del planeta, las Gems de la inteligencia artificial de Google permiten crear asistentes gratuitos a medida que se integran de forma orgánica con tus archivos en la nube. 

Aquí te explico, paso a paso, cómo configurar el tuyo.

⚠️ OJO CON ESTO: Esta es una guía escrita a finales de febrero de 2026. Algunas presentaciones y/o funcionalidades podrían cambiar más adelante (de hecho, la IA siempre lo hace). En todo caso, podrás tomar la base del proceso.

Paso 1: Acceso y creación de tu asistente de IA para contenidos

Para comenzar, debes entrar en la interfaz de Gemini. 

Tienes dos vías:

  • Haz clic en el ícono de aplicaciones de Google (los nueve puntos) desde tu Drive.
  • Ve directamente a gemini.google.com. En la columna de la izquierda, busca la sección Gems y haz clic en el botón azul “Crear nueva Gem”.
Menú de las Gems preconfiguradas de Gemini.

Paso 2: Definición e instrucciones (prompt)

Una vez dentro, verás un espacio para darle nombre y otro para las instrucciones. 

En este punto es donde defines el rol de tu asistente:

-Nombre: Elige algo específico (ejemplo: «Asistente de descripciones para podcast»).

-Instrucciones (prompt): Aquí le dictas las reglas de juego. Por ejemplo, si es para tu contenido, indícale que es un redactor SEO y establece una regla fundamental: la respuesta debe basarse exclusivamente en el material que tú le proporciones.

¿Quieres un ejemplo para hacerlo tú mismo?

Paso 3: Alimentar la base de conocimiento de tu Gem

Esta es la parte técnica más importante. 

Para que el asistente no «alucine» o invente cosas, debes cargarle archivos específicos.

Por ejemplo:

  • Transcripciones de episodios anteriores.
  • Documentos con la misión, visión y valores de tu marca.
  • Guías de tono de voz y audiencias.

⚠️ ADVERTENCIA: No sobrecargues un solo archivo con demasiada información. Si un documento es muy extenso (como un archivo maestro con decenas de transcripciones), Gemini puede confundirse. Es preferible usar archivos individuales o pegar el texto directamente en el chat cuando sea una tarea muy puntual. Te lo digo por experiencia propia.

Paso 4: Selección del modo de pensamiento

En la parte inferior derecha de la ventana del chat, verás dos modos de procesamiento. 

Elige el que mejor se adapte a tu tarea actual:

  • Modo “Rápido”: Respuestas inmediatas, como ideas sueltas para arrancar un post o lluvia de ideas.
  • Modo “Pensar”: Tareas complejas: redactar artículos de blog, analizar transcripciones o detectar temas no tratados.
Los modos de pensamiento de Gemini: "Rápido", "Pensar" y "Pro".

Un comando útil: /start

Como recomendación técnica para mantener la «limpieza» de la ejecución, inicia cada nueva tarea con el comando /start. 

Esto ayuda a limpiar la memoria de actividades anteriores dentro de la Gem, permitiendo que el asistente se enfoque de cero en el nuevo requerimiento sin mezclar contextos previos.

📻 En el episodio de mi podcast hablo largo y tendido sobre este tema:

Necesitas Contenido
Necesitas Contenido
27 | Crea tu asistente de contenido con la IA de Google
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Control editorial y ética

Esto es un proceso de cocreación, y así deberíamos asumirlo. Siempre lo digo porque es mi filosofía de trabajo. Ninguna IA es infalible y todas pueden cometer errores (las empresas desarrolladoras de estas tecnologías te lo advierten, en letra chica y muy abajo, pero te lo advierten). 

El asistente de IA para contenidos te entrega una base (una propuesta de texto), pero tú mantienes el control editorial. Tú eres el capitán de ese barco.

No delegues el alma ni el espíritu de tu organización en un robot; úsalo, eso sí, como un socio colaborativo para optimizar tu tiempo, pero revisa siempre el resultado final.

Moisés G. Hernández