Contenidos para sectores difíciles: cómo vender lo «invendible»

Hace unos días, hablaba con una asesora de uno de esos sectores difíciles (a quien llamaremos Ana) que se sentía frustrada. 

Para ella, el gran obstáculo no era la calidad de su servicio, sino el enorme tabú que existe en torno a su rubro: los servicios funerarios. Como ella misma me aseguró, muchos ven a los trabajadores de este sector con recelo, o simplemente prefieren no pensar en el tema.

El caso de Ana no es único. Existen industrias donde comunicar la propuesta de valor es una tarea compleja, ya sea por barreras culturales, complejidad técnica o intangibilidad. 

Sin embargo, aunque es difícil, no es imposible. Te lo digo desde mi propia experiencia trabajando con rubros complicados.

Si te encuentras en una situación similar, lo que necesitas es una estrategia de contenidos para sectores difíciles. 

En este artículo, voy a desglosar cómo abordar estas temáticas sin generar rechazo en tu audiencia.

Los 3 grandes grupos de negocios «difíciles» de comunicar

Para entender cómo abordar el problema, he clasificado estos sectores en tres grandes grupos según la percepción del público (esta categorización es puramente mía):

1/ Temas DENQHT (o «De eso no quiero hablar todavía»): 

Aquí entran las industrias que la gente evita por miedo o incomodidad, como por ejemplo, los servicios funerarios, seguros de vida o seguros oncológicos.

2/ Temas muy técnicos: 

Sectores «fríos», como la ingeniería, el software especializado (SaaS), maquinarias o ferreterías.

3/ Temas conceptuales: 

Áreas abstractas o sensibles que dependen de la credibilidad, como las causas sociales, las ONG u organizaciones religiosas.

A continuación, te daré algunas pautas de cómo generar contenidos para sectores difíciles en cada una de estas categorías.


📻 Escucha el episodio del podcast relacionado con este tema:

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22 | Esos temas difíciles de vender
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Estrategias de contenido según tu sector

1/ Grupo DENQHT: educación y prevención

Si estás en el sector de seguros o funerario, tu enemigo es la negación. La clave aquí es el enfoque educativo y preventivo.

No hace falta ser gráfico ni apelar al morbo. En el caso de Ana, no es necesario mostrar ataúdes, o en el de los seguros, personas sufriendo para vender el servicio. 

El ángulo debe ser positivo: ayuda a tu cliente a entender que, al contratar tu servicio hoy, está previniendo problemas económicos y emocionales aún peores en el futuro .

Un excelente ejemplo es esta cuenta de Instagram de servicios funerarios que, en lugar de vender urnas, muestra contenidos sobre cómo superar el duelo. 

La gente de esa empresa le dio la vuelta al tema abordándolo desde la psicología y el acompañamiento, logrando conectar sin generar rechazo.

2/ Grupo técnico: vender la solución, no las características

En sectores como el software (SaaS) o ferretería, el error común es centrarse en las especificaciones técnicas. 

Si vendes un software de gestión de maquinaria, no hables de cómo funciona el código o cuántas alarmas puedes activar. Habla del beneficio final. Dile al empresario, a ese cliente objetivo, cuánto dinero ahorrará al saber exactamente cuándo cambiar un neumático antes de que se rompa, o cómo mejorará la eficiencia de su inventario.

Si tienes una ferretería, no vendas un taladro; vende la inspiración de tener una casa ordenada gracias a las repisas que ese taladro instaló, o el placer de una ducha relajante tras un día de trabajo. Transforma lo frío en una experiencia de vida cotidiana.

3/ Grupo conceptual: inspiración y credibilidad

Para las ONG y organizaciones religiosas, el desafío es la confianza. La gente suele tener resistencia o dudas sobre la transparencia de estas instituciones.

La estrategia de contenidos para sectores difíciles en este ámbito debe centrarse en inspirar y hacer partícipe a la audiencia de un movimiento.

Mensajes de esperanza: fundamentales para organizaciones religiosas.

Educación sobre la causa: enseña de qué trata el problema y cómo tu ONG es el vehículo para el cambio.

El cuidado editorial aquí es importantísimo: no debes cruzar la línea del «exceso de marketing» que reste credibilidad, ni violar los principios dogmáticos de la organización (especialmente si es una institución religiosa).

La base de todo: conocer a tu cliente mejor que nadie

Independientemente del sector, la regla fundamental se mantiene: debes conocer el perfil de tu cliente (buyer persona) con pelos y señales.

No hace falta ser psicólogo, pero sí entender que los seres humanos compartimos miedos y deseos comunes. 

Si tu negocio logra identificar ese miedo específico —el miedo a dejar desprotegida a la familia o el miedo a perder dinero por ineficiencia técnica, por ejemplo— y ofrece una solución clara, habrás avanzado en la estrategia de contenidos.

Conclusión

Crear contenidos para sectores difíciles requiere un esfuerzo creativo, buscando ángulos que conecten con la emoción o la utilidad práctica y alejándose de las características técnicas o los aspectos negativos.

¿Te animas a probar estos enfoques? Si aplicas estas estrategias, verás cómo tu organización comienza a prosperar en materia de contenidos.

Preguntas frecuentes sobre contenidos para sectores difíciles:

¿Qué hago si mi producto o servicio es «aburrido» o demasiado técnico? 

Debes dejar de hablar de las características del producto y, en cambio, hablar de los beneficios y la transformación que genera en la vida del cliente. Enfócate en la solución del problema, el ahorro de dinero o la mejora en la calidad de vida.

¿Cómo vendo servicios “tabú”, como los funerarios o los seguros sin asustar a la audiencia? 

Utiliza un enfoque educativo y preventivo. Evita imágenes gráficas o negativas. En su lugar, aborda temas relacionados como la superación del duelo, la paz mental y la prevención de problemas económicos futuros para la familia.

¿Cómo generar confianza en una ONG a través del contenido? 

Crea contenidos que inspiren e inviten a formar parte de un movimiento. Muestra el impacto de la causa, educa sobre el problema y mantén siempre un equilibrio para no parecer que estás haciendo un «exceso de marketing» que dañe la credibilidad.

Escrito por Moisés G. Hernández

*Imagen principal creada con la inteligencia artificial de Gemini

Cómo sacar ideas de contenido de donde sea

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20 | Cómo sacar ideas de contenido de donde sea
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Con este tema tengo sentimientos encontrados. Por un lado me gusta ayudar a otras personas a encontrar ideas para sus contenidos en redes sociales, blogs, newsletters, etc., pero por otro lado me frustra saber que casi siempre sí tienen ideas —y muy buenas— justo frente a sus narices… sólo que no las ven.

Y es curioso, porque son personas que conocen muy bien su área. No debería ser tan difícil detectar esas pequeñas perlas de contenido. Pero pasa. Y pasa mucho.

Así que, si tú eres una de esas personas a las que les cuesta encontrar esas perlas, sigue leyendo. 

El primer paso para detectar buenas ideas

Días antes de escribir este artículo, alguien a quien asesoraba en su estrategia de contenido me preguntó: “¿Cómo saber qué idea sirve? ¿Cómo detectarla?”.

Mi respuesta fue que el primer paso para eso es conocer muy bien lo que haces.

Déjame darte un ejemplo que conozco muy de cerca: el del periodismo.

Un periodista conoce su fuente: tecnología, política, cultura… sea cual sea. Sabe qué está pasando, qué le importa a la gente y dónde hay ángulos interesantes.

En tu caso, tu “fuente” es tu negocio. Ya lo conoces. Es “tu terreno”.

El segundo paso: saber qué es importante para tu audiencia

Así como un periodista observa tendencias, tú también necesitas olfato.

Supongamos que tienes una pyme que fabrica productos con neumáticos reciclados.

Conoces el mercado, manejas datos, resuelves problemas concretos. Esos problemas serían el reciclaje de un producto altamente contaminante transformado en elementos útiles, como por ejemplo, equipamiento para gimnasios.

Voy con otro otro ejemplo: una consultora que asesora a pymes en el área tributaria.

Un día organizas un evento en el que expertos invitados hablan sobre nuevas normas que están o entrarán en vigencia. 

Tus ideas de contenido podrían ser esas nuevas normas, lo que implican y cómo afectan a las pymes (tu público objetivo). Incluso una pregunta de alguien de la audiencia podría detonar una buena idea para tus contenidos.

Un último ejemplo: una historia de cambio.

Si estás al frente de una ONG, una historia sobre cómo impactó tu organización a una persona o a una comunidad específica podría ser un excelente tema para publicar en los canales digitales de tu organización. 

Recuerda: la clave es conocer tu fuente, tu sector. Debes mantenerte “alerta”.

Tu estrategia de contenidos lo define todo

Tener una estrategia de contenidos definida es esencial.

Ya te lo expliqué en el episodio 4 del podcast. Necesitas:

– Objetivos

– Audiencia definida.

– Pilares de contenido.

No tener esto es como andar a ciegas. La estrategia te mantiene enfocado y evita que generes contenido sólo por salir del paso.

Asimismo, necesitas un sistema para recopilar ideas, un banco de temas. En este artículo te cuento los detalles de cómo hacerlo.

Y también puedes preguntar directamente a tu comunidad en redes sociales o en tu newsletter qué temas les interesan. Esto podría ser bastante revelador.

Por otra parte, otra forma de sacar ideas de contenido cuando te quedas sin ideas es abordar un tema ya publicado desde otro ángulo.

Vuelvo con el ejemplo de la pyme de los neumáticos reciclados.

Si en en publicaciones anteriores apenas mencionaste la utilidad deportiva del material (un gimnasio de crossfit) ese es un punto perfecto para desarrollar otros más: qué productos deportivos fabricas, para qué tipo de ejercicios, cómo se usan.

Técnicas para sacar ideas cuando sientes que no tienes ninguna

Sé que a veces es más fácil decirlo que hacerlo. Llevo años en esto, así que sí, el olfato ayuda. Pero puedes aplicar técnicas que funcionan desde ya.

1. Usa mapas mentales

Son perfectos para sacar varios ángulos de un mismo tema.

Yo los uso en la producción de mi podcast y para hacer las grillas de contenidos de mis clientes. 

Los mapas mentales te dan una visión panorámica y te permiten dividir un tema en subtemas.

2. Usa la inteligencia artificial para lluvias de ideas

Puedes crear asistentes alimentados con tus propios contenidos.

ChatGPT y Gemini pueden ayudarte a encontrar enfoques que no habías explorado.

Y ojo, que no se trata de delegar tu creatividad. Es usar la IA como tu socio estratégico de producción. De eso te hablé en el episodio 6 del podcast.

3. Activa alertas de Google

Configúralas según tu sector de acuerdo con palabras clave.

Recibirás noticias y tendencias directamente en tu correo. 

4. Escucha a tus clientes

Y también a los de tu competencia.

La escucha social revela preguntas, dolores y temas que podrías abordar.

Hábitos que marcan la diferencia

Las que te menciono a continuación no son necesariamente técnicas, pero los mejores creadores las aplican:

Ser disciplinado: tener rutina, calendario, orden.

Mantenerse curioso: observar y conectar.

Sentir pasión: porque la pasión empuja a hacer las cosas mejor que ayer.

Conclusión

Encontrar temas de contenido es complicado para mucha gente. Es frustrante, sí, pero manejable.

Recuerda:

– Conoce lo que haces.

– Identifica qué le importa a tu audiencia.

– Ten una estrategia.

– Implementa tu banco de ideas.

– Aplica técnicas como mapas mentales, IA, alertas de Google y escucha social.

– Sé disciplinado, curioso y apasionado.

Ponlo en práctica esta semana. Vas a ir puliendo la técnica con el tiempo.

Preguntas frecuentes sobre la búsqueda de ideas para tus contenidos

¿Qué hago si siento que no tengo ideas para crear contenido?

Vuelve a tu “fuente”: tu negocio, tu experiencia, tus clientes. Las ideas casi siempre están ahí.

¿Cómo sacar ideas de contenido cuando no tienes ideas?

Usa mapas mentales, escucha a tu audiencia, revisa temas que ya mencionaste, usa IA para lluvia de ideas o activa alertas de Google para mantenerte al día.

¿Qué tan importante es tener una estrategia de contenidos?

Es clave. Sin estrategia vas a ciegas y te dispersas creando contenido que no sirve a tu propósito.

¿La IA puede reemplazar mi creatividad?

No. La IA es un asistente estratégico, no tu reemplazo. Te ayuda a ver ángulos que quizá pasaste por alto.

¿Cómo sé si un tema vale la pena?

Si resuelve un problema, responde una duda, muestra impacto o clarifica algo importante para tu audiencia, es un buen tema.

Escrito por Moisés G. Hernández

Cómo usar las efemérides para redes sociales sin perder el propósito de tu marca

Necesitas Contenido, un podcast sobre estrategias de comunicación digital para organizaciones con propósito.
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16 | Efemérides con estrategia: Más allá del «Feliz Día de…”
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¿Eres de los que llenan sus redes sociales con publicaciones de efemérides? ¿Las usas como ese as bajo la manga para no quedarte sin contenido? 

Cuidado, porque si lo haces sin estrategia podrías estar restándole valor a tu marca. 

Hoy quiero que hablemos de cómo aprovechar las efemérides para redes sociales de forma inteligente, dejando atrás el típico “¡Feliz día de…!” y dándoles un verdadero sentido dentro de tu estrategia de contenidos.

¿Qué es una efeméride?

Cuando pensamos en efemérides, solemos asociarlas con fechas patrias: independencia, batallas importantes, el nacimiento de algún prócer. 

Pero la definición es mucho más amplia. 

La Real Academia Española dice que una efeméride es un “acontecimiento notable que se recuerda en cualquier aniversario”.

En otras palabras, hablamos de fechas clave del año: el Día de los Enamorados, Día de la Madre, Navidad, Año Nuevo… todos estos hitos pueden ser oportunidades valiosas para conectar con tu audiencia. 

Incluso existe un término de marketing para esto: dayketing, que combina “day” (día) y “marketing”.

El uso (y abuso) de las efemérides en redes sociales

No podemos negar que las efemérides son una forma rápida y sencilla de generar contenido para redes sociales

El problema está cuando se convierten en la base de tu estrategia. Si abusas de ellas, tu marca puede terminar pareciendo superficial o, peor aún, sin propósito.

El clásico “Feliz Día de…” no aporta valor. Puede incluso percibirse como relleno o como una muestra de pereza creativa. Si llenas tu calendario con publicaciones vacías, corres el riesgo de convertirlo en un simple almanaque (como la metáfora que te comparto en el podcast), es decir, una lista de fechas sin coherencia ni estrategia.

Por eso, en lugar de verlas como efemérides, piensa en “fechas relevantes para tu marca”. 

La diferencia está en el enfoque: cada publicación debe estar alineada con tu línea editorial, con los valores de tu marca y con tus objetivos de comunicación.

Cómo usar las efemérides con estrategia

Hay fechas que sí o sí deben estar en tu calendario. 

Por ejemplo, si tu marca está en Chile, sería impensable no publicar algo relacionado con las Fiestas Patrias en septiembre. 

Pero la clave está en cómo lo haces.

La idea no es simplemente “estar presente”, sino conectar con tu audiencia de forma emocional o informativa. 

Aquí van algunos ejemplos para inspirarte:

Ejemplo 1: Panadería artesanal

En lugar de publicar “Feliz Día del Pan Hecho en Casa”, comparte una receta fácil para preparar pan saludable. Así, tu marca se percibe como cercana, generosa y útil.

Ejemplo 2: Clínica oftalmológica

El Día Mundial de la Visión no debería quedarse en un simple saludo. Aprovecha la fecha para compartir estadísticas sobre enfermedades visuales o consejos de cuidado. Esto refuerza tu imagen como marca seria e informada.

Ejemplo 3: ONG dedicada a la lectura infantil

En el Día del Libro, evita el “Feliz Día del Libro” vacío. En su lugar, comparte estrategias para que los niños desarrollen el hábito de la lectura. Incluso puedes abrir la conversación preguntando a tu audiencia qué libros disfrutan sus hijos.

En todos estos casos, la efeméride no es un fin en sí mismo, sino un medio para ofrecer valor.

Consejos finales para tu estrategia de efemérides

Antes de llenar tu calendario con fechas conmemorativas, hazte estas preguntas:

¿Esta efeméride se alinea con los valores de mi marca?

¿Aporta contenido relevante para mi audiencia?

¿Puedo vincularla con un objetivo de comunicación o negocio?

Si la respuesta es sí, adelante. Si no, descártala sin remordimientos. 

Recuerda que usar efemérides sin estrategia puede perjudicar tu reputación y hacer que tu marca se perciba como vacía o superficial.

Conclusión

Las efemérides para redes sociales pueden ser un recurso poderoso, pero sólo si se usan con propósito. 

No se trata de llenar el calendario con fechas conmemorativas, sino de elegir aquellas que conecten con tu audiencia, refuercen tu mensaje y aporten valor.

Así que tu tarea esta semana es sencilla: revisa tu calendario de publicaciones y pregúntate si cada efeméride realmente se justifica. Si no lo hace, elimínala. Tu marca (y tu comunidad) te lo agradecerán.

Preguntas frecuentes sobre el uso de efemérides para redes sociales

¿Qué son exactamente las efemérides para redes sociales?

Las efemérides para redes sociales son fechas conmemorativas o acontecimientos importantes que se celebran cada año y que las marcas pueden aprovechar para generar contenido. 

¿Cuántas efemérides debería incluir en mi calendario de contenidos?

No existe un número ideal, pero la regla de oro es calidad sobre cantidad. No se trata de llenar el mes con efemérides, sino de elegir aquellas que realmente tengan sentido para tu audiencia y estén conectadas con tu propósito de marca.

¿Qué errores debo evitar?

El error más común es publicar sin estrategia, cayendo en el típico “¡Feliz día de…!” que no aporta valor. También debes evitar incluir fechas que no tengan relación con tu marca.

¿Cómo puedo darle un giro creativo a una efeméride?

La creatividad está en el enfoque. En lugar de limitarte a mencionar la fecha, crea contenido útil, entretenido o emocional. 

¿Por qué es importante usar efemérides con estrategia?

Porque bien utilizadas, las efemérides para redes sociales pueden fortalecer tu relación con la audiencia, mejorar el posicionamiento de tu marca y generar más interacción. En cambio, usarlas sin estrategia puede afectar tu reputación y hacer que tu marca se perciba como irrelevante o sin propósito.

Escrito por Moisés G. Hernández